¿Cómo elegir la carrera que mejor se adapte a ti?

Cuando el bachillerato se acerca a su fin, también se da comienzo a una nueva etapa más, en lo que a estudios se refiere. Se trata de los estudios universitarios o profesionales. Y cada vez, se hace más evidente la necesidad que tienen los jóvenes de ser orientados al respecto, para tomar la mejor decisión.

Lógicamente, existen algunas personas, esas que yo llamaría afortunadas, que desde siempre han sabido lo que desean estudiar y que profesión ejercer a futuro, y mejor aún, cuentan con las capacidades y actitudes para desempeñarse en ella. Sin embargo, la gran mayoría de los jóvenes, parecen transitar esta etapa, como si anduvieran en un completo limbo.

Y es que prácticamente, son lanzados a un mundo desconocido, lleno de múltiples opciones, sin darle las herramientas para tomar la mejor decisión, pese a que será una de las más trascendentales de su vida. Es por ello, que se hace necesario, activar la orientación en este sentido.

Desde este post, nuestro aporte será, mostrar unas sencillas maneras de elegir la mejor carrera para cada quien, esa que se adapte a su personalidad, gustos, intereses y por supuesto que responda a un interés de estudio. Así que veamos entonces, los pasos a seguir para la toma de decisiones al momento de considerar una carrera de estudios.

Auto explórate

Es fundamental, conocerse a sí mismo, no solo para este aspecto en particular, sino para tomar cual decisión a lo largo de la vida. Pero en el caso de la elección de carrera de estudios, es imprescindible tener bien en claro este aspecto para saber que carreras o áreas de estudio son las que mejores se adaptan a cada quien.

Entonces, se debe tener bien en claro el carácter que define a la persona, es decir cómo se desenvuelve socialmente, de forma intro o extrovertida, los gustos y aficiones, la socialización con otras personas. Las fortalezas y debilidades que le definen. Es buena idea también, tener siempre en mente aquellas asignaturas o materias en las cuales se poseen mejores aptitudes y en cuales se presentan fallas, para tomar una decisión acorde a ello.

Los valores o principios, que definen a cada persona, también son importantes de respetar y considerar, además de las pasiones e intereses, esos que cuando se llevan a cabo, hacen que el resto del mundo desaparezca completamente.

Otra buena sugerencia a considerar, es imaginar las competencias que debe tener el trabajo ideal, es decir que aspectos o cualidades debería desarrollar o mantener en la persona, para hacerlo de interés o atractivo, para ser estudiada la carrera que permita ejercer dicha profesión. Finalmente, una opción más, que ayuda en la autoexploración vocacional, es la realización de test de evaluación, para orientar mejor a los jóvenes, e incluso un profesional en esta área resulta ser de mucha ayuda.

Explora las posibilidades

Son tantas las opciones de carreras que se pueden estudiar, que es posible que el estudiante se sienta abrumado ante tanta información. Entonces, lo ideal, es tomando en consideración, la información obtenida de la autoexploración, comenzar a explorar las carreras que más se acerquen a lo deseado.

Podría, incluso acercarse a las instituciones universitarias en donde se imparten las carreras que resultaron atractivas inicialmente, esto permitirá identificarse con la misma o darse cuenta que no es tan idónea como se pensaba. Finalmente es necesario, definir por lo menos tres posibles alternativas que resultaron ser las finalistas en el proceso de selección.

Decide

Ya que se tienen las opciones principales, es momento de evaluar las instituciones, años de estudios, campos de ejercicios, ventajas y desventajas de cada centro educativo y así tomar la mejor decisión, ajustada a la realidad personal de cada quien.

Compaginar estudios y trabajo, sólo es posible si sigues estas sugerencias

En muchas ocasiones, hemos conocido a personas que dividen su tiempo en estudios y trabajo. Esto es más frecuente de lo pensado, sin embargo, también son muchas las historias de fracaso en este sentido, ¿a qué se debe esto? ¿Cómo intentar llevar un estilo de vida similar y no rendirse antes de tiempo?

El ritmo competitivo a nivel laboral que se vive actualmente, es innegable, cada vez son menos las plazas laborales que se ofertan, y los puestos son ocupados por las personas más preparadas para ejercer los roles correspondientes. Es por ello, casi una obligación continuar los estudios de superación profesional.

Ahora bien, se debe diferenciar las dos principales situaciones que se presentan en este sentido. En primer lugar, se encuentran los jóvenes que queriendo estudiar para aspirar en un futuro una mejor calidad de vida, no cuentan con los recursos necesarios para ellos, y se disponen a realizar trabajos en paralelo a los estudios, que le permitan costearlos.

En segundo lugar, hallamos a los jóvenes y no tanto, que ya contando con un empleo, desean por razones personales o laborales, subir un peldaño más en su preparación educativa y por ello, toman la decisión de retomar los estudios, sin dejar de trabajar por supuesto.

Pues bien, independientemente de las razones y situaciones por las cuales una persona, decide estudiar y trabajar al mismo tiempo, siempre es buena idea considerar algunos consejos que ayuden a mejorar su ritmo de vida y la calidad de sus actividades en ambos sectores.

Planifica con anterioridad

Es necesario, que la decisión de estudiar y trabajar al mismo tiempo, obedezca a intereses personales, y bien pensada en relación a sus pros y contras, pues la motivación lo es todo. No se debe decidir por impulso, por imposición de alguien más y sin evaluar bien las consecuencias, responsabilidades y roles que se asumirán. Además, se debe tomar en consideración, las actividades que se llevaran a cabo, la distribución de los tiempos, espacios para estudiar y trabajar.

Organiza tu tiempo

Muy relacionado con el aspecto anterior, pues forma parte del mismo. Implica, distribuir de manera óptima el tiempo que se destinara para el trabajo y el que se orientará a las actividades educativas. Y es que, si bien es cierto que los estudios no deberían entorpecer el normal desenvolvimiento laboral, también lo es, que en horas de estudio, todo lo relacionado al trabajo debe dejarse de lado. Es decir, se deben respetar los tiempos.

Relájate y aprovecha el tiempo libre

La meditación, el yoga, escuchar música, hacer deportes, practicar alguna actividad que sea de tu agrado o hobbies. Es necesario, que cada semana, tomes un espacio para la sana distracción y disfrute. Y es que no se trata de un lujo, sino más bien de una necesidad, que si la satisfaces efectivamente, tu cuerpo y emociones te lo agradecerán. Pues de esta manera, dejas de lado el estrés que tanto agobia a las personas hoy en día.

Mantente motivado

Los errores, no deben ser motivo de frustraciones, sino razones para luchar con más ahínco para corregirlos. Es por ello, que en el transitar de estudios y trabajo al mismo tiempo, nadie dijo que sería fácil, pero tampoco es imposible.

En ocasiones, probablemente, sentirás que no podrás más, que llegaste a tu límite. Pero antes de darte por vencido, hazte a un lado, respira profundo, despeja la mente y luego, con la mente ya más tranquila, evalúa los pro y contras de tu estilo de vida, los beneficios que seguramente a futuro lograras, proyéctate y conseguirás la motivación necesaria para continuar.

La guía definitiva para padres primerizos que estudian

Constantemente, planificamos cada paso que damos en nuestra vida, desde la ropa y calzado que nos colocaremos el día de mañana, hasta la carrera que decidimos cursar en la Universidad. Sin embrago, en ocasiones siempre suceden eventos que no salen como lo esperábamos o que simplemente fueron producto de la casualidad o causalidad.

Es así, como tener hijos debería ser un evento transcendental en la vida de las personas, producto de una exhaustiva planificación y conversaciones en pareja, que se decide cuando se cree tener la madurez y responsabilidad necesaria para asumir todo lo que ello implica. Lamentablemente, esto no siempre sucede así.

En ocasiones, los niños vienen cuando menos lo esperamos, y no porque la cigüeña haya querido ser caprichosa, en realidad debes hacer una mea culpa. Sin embargo, esto es el pan de cada día en nuestra sociedad. No sólo se ve, en jóvenes universitarias que aún no culminan su carrera, o padres desempleados o recién incorporados al sector económico, sino que la gran mayoría de las veces, se da en jóvenes adolescentes y precoces.

No obstante, los hijos siempre serán una bendición y un motivo más para superarse y nunca una excusa para frustrarse. Por ello, si has sido sorprendido por la noticia de que serás padre o madre, esto no debe agobiarte, al punto de hacerte pensar que no podrás compaginar tu nueva realidad con los estudios. Sigue estas sugerencias y lograrás un equilibrio satisfactorio.

Planifica

Ahora, con un ser indefenso que dependerá de ti, debes proyectarte al futuro, en qué quieres lograr y en cuanto tiempo. Proponte metas, no sólo por ti sino por ese hijo que viene en camino. Para que seas capaz de asegurar su bienestar económico, alimenticio y afectivo.

Organiza tu tiempo

No hay excusa que valga, ahora tu tiempo debe ser optimizado, por ello, no lo malgastes en actividades sin sentido ni beneficios. Deberás aprender a asumir responsabilidades y distribuir tu tiempo, entere los deberes como padre o madre y las obligaciones escolares.

Ten paciencia

Lógicamente, no conseguirás ajustarte a tu nuevo estilo de vida de la noche a la mañana, pero si eres constante, en poco tiempo verás los resultados, no debes frustrarte. Recuerda que se trata de un aprendizaje nuevo y como tal requerirá algo de tiempo para asimilarlo.

Pide ayuda si la necesitas

No temas reconocer que la situación rebasa un poco tus capacidades. Habla con tu pareja, tus padres e incluso con tus profesores u orientadores académicos, seguramente te brindarán apoyo y algunas estrategias para mejorar la situación en la que te encuentras.

Mantén la comunicación con tu pareja

Bien sea que se trate de una relación estable o no, el hijo que viene en camino, se originó bajo responsabilidad compartida de dos seres, y como tal deben ser asumidas las futuras obligaciones. Por ello, lo ideal es mantener abierto el canal comunicativo con el padre o madre de tu hijo. Organizarse en común y distribuirse responsabilidades.

Considera otras alternativas

En ocasiones, sobre todo cuando se han considerado todas las opciones, no queda más alternativa que abandonar los estudios. Pero antes, pregúntate si existen motivos suficientes para ello, sino hay otra posibilidad, como estudiar en un horario distinto, si es por razones de tiempo o trabajo. En una academia publica o más económica, si la razón es monetaria. O simplemente, plantéate abandonar de forma temporal los estudios, pero firmando un contrato íntimo de retomarlos en el menor tiempo posible, si lo colocas con fecha, mejor aún.