La guía definitiva para padres primerizos que estudian

Constantemente, planificamos cada paso que damos en nuestra vida, desde la ropa y calzado que nos colocaremos el día de mañana, hasta la carrera que decidimos cursar en la Universidad. Sin embrago, en ocasiones siempre suceden eventos que no salen como lo esperábamos o que simplemente fueron producto de la casualidad o causalidad.

Es así, como tener hijos debería ser un evento transcendental en la vida de las personas, producto de una exhaustiva planificación y conversaciones en pareja, que se decide cuando se cree tener la madurez y responsabilidad necesaria para asumir todo lo que ello implica. Lamentablemente, esto no siempre sucede así.

En ocasiones, los niños vienen cuando menos lo esperamos, y no porque la cigüeña haya querido ser caprichosa, en realidad debes hacer una mea culpa. Sin embargo, esto es el pan de cada día en nuestra sociedad. No sólo se ve, en jóvenes universitarias que aún no culminan su carrera, o padres desempleados o recién incorporados al sector económico, sino que la gran mayoría de las veces, se da en jóvenes adolescentes y precoces.

No obstante, los hijos siempre serán una bendición y un motivo más para superarse y nunca una excusa para frustrarse. Por ello, si has sido sorprendido por la noticia de que serás padre o madre, esto no debe agobiarte, al punto de hacerte pensar que no podrás compaginar tu nueva realidad con los estudios. Sigue estas sugerencias y lograrás un equilibrio satisfactorio.

Planifica

Ahora, con un ser indefenso que dependerá de ti, debes proyectarte al futuro, en qué quieres lograr y en cuanto tiempo. Proponte metas, no sólo por ti sino por ese hijo que viene en camino. Para que seas capaz de asegurar su bienestar económico, alimenticio y afectivo.

Organiza tu tiempo

No hay excusa que valga, ahora tu tiempo debe ser optimizado, por ello, no lo malgastes en actividades sin sentido ni beneficios. Deberás aprender a asumir responsabilidades y distribuir tu tiempo, entere los deberes como padre o madre y las obligaciones escolares.

Ten paciencia

Lógicamente, no conseguirás ajustarte a tu nuevo estilo de vida de la noche a la mañana, pero si eres constante, en poco tiempo verás los resultados, no debes frustrarte. Recuerda que se trata de un aprendizaje nuevo y como tal requerirá algo de tiempo para asimilarlo.

Pide ayuda si la necesitas

No temas reconocer que la situación rebasa un poco tus capacidades. Habla con tu pareja, tus padres e incluso con tus profesores u orientadores académicos, seguramente te brindarán apoyo y algunas estrategias para mejorar la situación en la que te encuentras.

Mantén la comunicación con tu pareja

Bien sea que se trate de una relación estable o no, el hijo que viene en camino, se originó bajo responsabilidad compartida de dos seres, y como tal deben ser asumidas las futuras obligaciones. Por ello, lo ideal es mantener abierto el canal comunicativo con el padre o madre de tu hijo. Organizarse en común y distribuirse responsabilidades.

Considera otras alternativas

En ocasiones, sobre todo cuando se han considerado todas las opciones, no queda más alternativa que abandonar los estudios. Pero antes, pregúntate si existen motivos suficientes para ello, sino hay otra posibilidad, como estudiar en un horario distinto, si es por razones de tiempo o trabajo. En una academia publica o más económica, si la razón es monetaria. O simplemente, plantéate abandonar de forma temporal los estudios, pero firmando un contrato íntimo de retomarlos en el menor tiempo posible, si lo colocas con fecha, mejor aún.